De vez en cuando ocurren estas cosas: todos los ramos del fin de semana son rosmelias. No es un ramo fácil: necesita de técnica y paciencia, y muchos floristas lo consideran "su peor pesadilla". En nuestro caso no es así. Nos encantan las rosmelias, y nos enorgullece saber que se valora la calidad de nuestro trabajo.
Como consejo que nos gustaría dar: si os gusta alguno de nuestros ramos, pedidnos presupuesto. Muchos no son fáciles de hacer, y la mejor manera de no llevarse un chasco el día de la boda es encargarlo a quien sabe hacerlo, y no a quien intente imitar o copiar a partir de una foto.



